La Creación

Nociones generales sobre la creación

¿Ejerce Dios su actividad fuera de sí mismo? Sí: la ejerce creando seres a su imagen, y conservándolos y gobernándolos con su providencia.

¿Qué nos enseña la Iglesia sobre la creación? Nos enseña que “Dios, por su bondad y virtud omnipotente, y por su voluntad plenamente libre, ha creado de la nada, desde el principio de los tiempos, dos especies de criaturas, la espiritual y la corporal, es decir los Ángeles y el mundo, y luego el hombre, el cual, compuesto de espíritu y cuerpo, participa de ambas naturalezas” (Concilio del Vaticano)

¿Tenia Dios necesidad de crear? No: porque siendo infinitamente perfecto y dichoso, se basta plenamente a sí mismo, y no tiene necesidad de que existan otros seres además de Él. Es, por tanto, libre de crear o no.

Si Dios se determina a crear ¿por qué lo hace? Para manifestar sus infinitas perfecciones por los bienes que liberal mente comunica a sus criaturas.

¿Qué es la creación? La creación es el acto por el cual saca Dios de la nada los seres que le place producir.

¿Qué significan las palabras: “Dios hizo el mundo de la nada”? Significan que el universo, que antes no existía, recibió de Dios la existencia.

¿No ha creado Dios los seres de su propia sustancia, o de alguna otra cosa? No; sino que los ha creado de la nada. Decir que los ha creado de su propia sustancia, es lo mismo que decir que todo es Dios. Admitir una materia preexistente, la que Dios solamente habría organizado, sería admitir una materia independiente, necesaria y libre, la que a su vez sería también Dios.

¿Pertenece solamente a Dios el poder de crear? Este poder pertenece a Dios solamente, porque el crear exige un poder infinito. La criatura, cuando obra, necesita absolutamente una materia preexistente: el escultor, por ejemplo; necesita mármol o madera para hacer una estatua.

¿Hay alguna diferencia esencial entre Dios y sus obras? Sí: la sustancia de Dios es infinita, y las sustancias creadas son finitas. “Toda mi subsistencia es como nada ante tus ojos” (Salmo XXXVIII, 6).

La obra de la creación

¿Ha revelado Dios cómo creó el mundo visible? Sí: lo reveló a su siervo Moisés, cuyo sublime relato dice así, en compendio: “En el principio, crió Dios el cielo y la tierra. La tierra, empero, estaba informe y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas” “Dijo, pues, Dios: Sea hecha la luz. Y la luz quedó hecha. Y dividió la luz de las tinieblas; y a la luz la llamó Día, y a las tinieblas, Noche; y así, de la tarde aquella de la mañana siguiente, resultó el primer día” “El segundo día dijo asimismo Dios: Haya un firmamento, o una gran extensión, en medio de las aguas, que separe unas aguas de otras. E hizo Dios el firmamento y separó las aguas que estaban debajo del firmamento de aquellas que estaban sobre el firmamento. Y al firmamento llamóle Dios Cielo” “El tercer día dijo también Dios: Reúnanse en un lugar las aguas, que están debajo del cielo: y aparezca lo árido, o seco y al elemento árido dióle Dios el nombre de Tierra, y a las aguas reunidas las llamó Mares. Dijo asimismo: Produzca la tierra hierba verde y que dé simiente, y plantas fructíferas que den fruto conforme a su especie y contengan en sí mismas su simiente sobre la tierra” “El cuarto día dijo Dios: Haya lumbreras, o cuerpos luminosos, en el firmamento del cielo, que distingan el día y la noche, y señalen los tiempos, o las estaciones, los días y los años. Hizo, pues, Dios dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor, para que presidiese al día y la lumbrera menor, para presidir a la noche; e hizo las estrellas” “El quinto día dijo también Dios: Produzcan las aguas reptiles animados que vivan en el agua, y aves que vuelen sobre la tierra debajo del firmamento del cielo. Crió, pues, Dios los peces y los pájaros” “El sexto día dijo todavía Dios: Produzca la tierra animales vivientes en cada género, animales domésticos, reptiles y bestias silvestres de la tierra según sus especies. Y fue hecho así” “Y por fin dijo: Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra: y domine a los peces del mar, y a las aves del cielo, y a las bestias, y a toda la tierra, y a todo reptil que se mueve sobre la tierra. Crió, pues, Dios al hombre a imagen suya: a imagen de Dios le crió” “Y completó Dios al séptimo día la obra que había hecho. Y bendijo el día séptimo; y lo santificó” (Gen., I).

Orden de la creación

¿Qué orden siguió Dios en la creación del mundo visible? Primeramente crió Dios de la nada la materia de que están formados los cuerpos, después organizó el universo procediendo gradualmente, y yendo de lo menos perfecto a lo más perfecto, del. reino mineral al reino vegetal, del reino vegetal al reino animal, y del reino animal al hombre, obra maestra de la creación terrestre.

¿Cuántas fases se consideran en la obra de la creación? Tres: La primera comprende la creación propiamente dicha de; los elementos de la materia, y corresponde al tiempo que precedió al primer día mosaico. La segunda comprende la separación de los elementos confundidos en el caos; o sea la separación de la luz de las tinieblas, obra del primer día; la separación de las aguas en el día segundo; y la separación de las tierras y mares en el tercero. La tercera comprende la ornamentación de la tierra. Hacia el fin del tercer día, produjo la tierra hierba, plantas y árboles. En el cuarto día, empezó a ser alumbrada por el sol, la luna y las estrellas. En el día quinto, se poblaron los mares de animales acuáticos, y el aire de animales volátiles. En el día sexto, aparecieron los animales terrestres, y, en fin, el hombre, rey de la creación.

¿Pueden conservarse los seres por sí mismos después de creados? Los seres, así como no pueden darse la existencia, tampoco pueden conservársela. Si las criaturas no pueden darse la existencia, es porque son contingentes; y como después de creadas no cesan de ser contingentes, es necesario, para que continúen en su ser, un acto de la misma naturaleza que aquel por el cual salieron de la nada; por esta razón se puede decir que la conservación de los seres es una creación continua. “¿Y cómo pudiera durar alguna cosa, si Tú no quisieses? ¿Ni cómo conservase nada sin orden tuya?” (Sab., XI, 36).

Advertencias sobre el relato mosaico

Los días de la creación ¿fueron días de veinticuatro horas? Dichos días se pueden considerar, según opinión generalmente asumida, como períodos de tiempo indeterminados, que indican solamente la sucesión de las obras de Dios. La palabra hebrea empleada por Moisés; lo mismo puede significar día que época.

¿Se propuso Moisés enseñar a los Hebreos las ciencias naturales? No: como lo supone su estilo, que ciertamente no es el de un sabio; si habla de la naturaleza, no lo hace sino como de paso y porque la ocasión se le presenta, y aun con un lenguaje familiar, acomodado a las ideas que los Hebreos tenían del universo.

¿Qué se propuso Moisés principalmente? Recordar las verdades fundamentales de la religión, como la existencia de un Dios único, Creador y Providencia, la superioridad del hombre sobre las demás criaturas terrestres, y sus deberes para con Dios, etc.

¿Nos dice Moisés el tiempo transcurrido entre la creación de la materia y la aparición del hombre? No: Dios no le reveló nada sobre el particular.

¿Indica Moisés la época precisa de la creación del hombre? Moisés no indica el número de años transcurridos desde esa creación hasta la época en que él escribía; de donde resulta que no hay sobre el particular más que sistemas de cronología basados en datos insuficientes e inciertos. Además, nada se encuentra en la Biblia que se oponga a que se conceda al hombre más remota antigüedad.

¿Tienen algún fundamento los incrédulos al impugnar la Biblia apoyados en los descubrimientos de las ciencias humanas? Ninguno: porque relato mosaico en nada contradice los descubrimientos científicos.

¿Por qué los sabios más ilustres se admiran del relato mosaico y lo consideran como inspirado por Dios? Porque lo poco que dice Moisés sobre la formación del universo concuerda perfectamente con los descubrimientos y conjeturas de la ciencia. ¿Cómo hubiera podido saber Moisés, sin la inspiración divina, que la luz existe independientemente de los astros que la envían a la tierra, y que los peces y las aves han sido creados antes que los animales terrestres?.

Fin de la creación

¿Cuál es el fin último de la creación? La gloria de Dios. Siendo Dios un ser infinitamente sabio, no puede proponerse como fin último más que la bondad soberana, que es Él mismo. Del mismo modo que todo procede de Él, todo igualmente debe volver a Él. “Todas las cosas las ha hecho el Señor para gloria de sí mismo” (Prov, XV, 4).

¿Cuántas especies de gloria tiene Dios? Dos: una intrínseca, o esencial; y otra extrínseca, o accidental.

¿De dónde saca Dios su gloria intrínseca? De sus perfecciones infinitas. Su gloria y su felicidad, que nadie puede quitarle, consiste en conocer por su Verbo y en amar por su Espíritu Santo la perfección infinita de su naturaleza.

¿De dónde saca Dios su gloria extrínseca? De sus criaturas. “Los cielos publican la gloria de Dios” (Salmo XVIII, 1) – “Llena está toda la tierra de su gloria” (Isaías, VI, 3)

¿Qué quiere decir que Dios ha hecho todas las cosas para sí mismo? Que ha hecho todas las cosas “para manifestar su infinita perfección con los bienes que distribuye a las criaturas” (Concilio del Vaticano)

¿Cuál es, pues, el plan divino en la creación terrestre? El siguiente: Los seres desprovistos de razón están subordinados al hombre; el hombre está subordinado al Hombre Dios, medianero entre el hombre y Dios; el Hombre Dios, en cuanto hombre, está subordinado a Dios, fin último de todas las cosas y soberano bien del hombre. “Todas las cosas son vuestras; vosotros, empero, sois de Cristo; y Cristo es de Dios su Padre» (Cor, III, 22, 23).

¿Qué deberes tiene el hombre con respecto a las criaturas? Los siguientes: 1º No poner su fin en las criaturas. “A las criaturas de Dios se las hizo servir… de tentación para las almas de los hombres, y de lazo para los pies de los insensatos” (Sab., XIV, 11). 2° Servirse de ellas como de medios para elevarse a Dios. “Criaturas todas de Dios… bendecid al Señor; bendice tú oh alma mía, al Señor” (Salmo CII, 22). 3° No proponerse en todos sus actos otro fin que la gloria del Criador. “Ora comáis, ora bebáis, o hagáis cualquiera otra cosa, hacedlo todo a gloria de Dios” (I Cor., X, 31). Servirse de las criaturas para conocer, amar y servir a Dios, es el fin próximo del hombre; poseerle y gozarle en su gloria es Su fin último. “Yo honraré a todo el que me glorificare” (Reyes, II, 30).

¿Cuáles son los principales errores sobre la creación? Los condenados por el concilio del Vaticano en los siguientes términos; “Si alguno no confiesa que el mundo y todo lo que contiene, seres espirituales y materiales han sido creados por Dios de la nada en cuanto a toda su sustancia; o dice que Dios no ha creado el mundo por su voluntad libre de toda necesidad, sino que lo ha creado necesariamente; con la misma necesidad con que se ama a sí mismo; o niega que el mundo ha sido creado para gloria de Dios sea anatema” (Concilio del Vaticano I)

RESUMEN

Nociones generales sobre la creación.- La Iglesia nos enseña que Dios ha creado el mundo de la nada por un efecto de su bondad, de su virtud omnipotente, y por su voluntad plenamente libre. Dios nos ha revelado por medio de Moisés la manera cómo ha sido formado el mundo visible. En la organización del universo ha procedido Dios gradualmente, yendo de lo menos perfecto a lo más perfecto. En la obra de los seis días se consideran tres fases: en la primera creó Dios los elementos de la materia; en la segunda, separó los elementos confundidos en el caos; y en la tercera, adornó la tierra. Los días de la creación se pueden considerar según la opinión más comúnmente seguida, como períodos de tiempo indeterminado. Lo que especialmente se propuso Moisés al escribir el Pentateuco, fue recordar a los hijos de Israel las verdades fundamentales de la religión; si habla de la naturaleza, no lo hace sino como de paso y cuando se le ofrece ocasión. Su relato no está ­en contradicción con los descubrimientos de la ciencia moderna.

Fin de la creación.- Todo lo que Dios ha creado, lo ha creado para su gloria. Dios tiene dos especies de gloria: una intrínseca, que saca de sus infinitas perfecciones; y otra extrínseca, que saca de sus criaturas. Según el plan divino de la creación, los seres privados de razón están subordinados al hombre; el hombre está subordinado al Hombre Dios, medianero entre Dios y el hombre; el Hombre Dios, en cuanto hombre, está subordinado a Dios. Los deberes del hombre con relación ir las criaturas son: no poner su fin en ellas, y servirse de ellas como de medios para, elevarse á Dios y glorificarle.